EL PROCESO DE LA FACILITACIÓN
No pretendo
sonar como experto en este tema porque no lo soy; pero si he leído la teoría
detrás del proceso de facilitación y me han facilitado 14 veces en mi paso por
el ICRESER.
Facilitación es un proceso en donde hay dos partes: un
facilitado, que es quien trae ciertas problemáticas de su vida cotidiana a la
segunda parte, que es el facilitador, que es quien escucha al facilitado y le
ayuda a identificar su problema, y hace que el facilitado encuentre por sí
mismo sus propias y muy íntimas soluciones.
Ningún facilitador, por más experto que sea, conoce mejor a
su facilitado mejor de lo que el facilitado se conoce a sí mismo, por menos
introspectivo que sea el facilitado; y por lo tanto debe ayudar a su facilitado
a encontrar sus propias soluciones, por dos razones principales:
1.
Porque
si le da una solución que provenga del facilitador y no del propio facilitado,
se corre el riesgo de que si no funciona el consejo, el facilitado te haga
responsable de su desdicha y su frustración al no resolver su problema.
2.
Porque
el trabajo del facilitador es ayudar al facilitado a que encuentre sus propias
soluciones, partiendo de la base que mencioné antes, que es que el facilitado se conoce mejor a si mismo
de lo que el facilitador lo puede conocer, y más si el facilitado no ha estado
en muchas sesiones con el facilitador.
Ha sido de mucha utilidad para mi haber pasado por este
proceso, pues me he dado cuenta de que al exponer mi problema con el
facilitador, lo que realmente sucede es que me escucho a mí mismo y me hago más
consciente de mi proceso, y con hacerme consciente la ganancia es que veo con
objetividad la situación y la resuelvo con mis propios medios, sobre todo
cuando el facilitador es un buen espejo. Ser un buen espejo significa ser
realmente una buena escucha, captar la esencia de lo que está transmitiendo el
facilitado….tenemos dos oídos y solo una boca. Esto para el buen entendedor
significa que debemos escuchar más de lo que hablamos, sobre todo cuando somos
facilitadores, y si escuchamos correctamente; podremos reflejar correctamente
lo que nos dijo el facilitado y así lo ayudaremos mejor. Dicho de otra manera,
si el facilitador nos espejea bien es porque casi nos está parafraseando y
estamos captando que nos está escuchando con atención, y eso nos gusta, porque
a todos nos gusta sentirnos escuchados, pero también hace que nosotros mismos
nos pongamos atención real a nosotros mismos, ayudando así a que nosotros
mismos resolvamos nuestra problemática.
No hay comentarios:
Publicar un comentario