domingo, 24 de febrero de 2013


EL PROCESO DE LA FACILITACIÓN

 

            No pretendo sonar como experto en este tema porque no lo soy; pero si he leído la teoría detrás del proceso de facilitación y me han facilitado 14 veces en mi paso por el ICRESER.

Facilitación es un proceso en donde hay dos partes: un facilitado, que es quien trae ciertas problemáticas de su vida cotidiana a la segunda parte, que es el facilitador, que es quien escucha al facilitado y le ayuda a identificar su problema, y hace que el facilitado encuentre por sí mismo sus propias y muy íntimas soluciones.

Ningún facilitador, por más experto que sea, conoce mejor a su facilitado mejor de lo que el facilitado se conoce a sí mismo, por menos introspectivo que sea el facilitado; y por lo tanto debe ayudar a su facilitado a encontrar sus propias soluciones, por dos razones principales:

1.     Porque si le da una solución que provenga del facilitador y no del propio facilitado, se corre el riesgo de que si no funciona el consejo, el facilitado te haga responsable de su desdicha y su frustración al no resolver su problema.

2.     Porque el trabajo del facilitador es ayudar al facilitado a que encuentre sus propias soluciones, partiendo de la base que mencioné antes, que es  que el facilitado se conoce mejor a si mismo de lo que el facilitador lo puede conocer, y más si el facilitado no ha estado en muchas sesiones con el facilitador.

Ha sido de mucha utilidad para mi haber pasado por este proceso, pues me he dado cuenta de que al exponer mi problema con el facilitador, lo que realmente sucede es que me escucho a mí mismo y me hago más consciente de mi proceso, y con hacerme consciente la ganancia es que veo con objetividad la situación y la resuelvo con mis propios medios, sobre todo cuando el facilitador es un buen espejo. Ser un buen espejo significa ser realmente una buena escucha, captar la esencia de lo que está transmitiendo el facilitado….tenemos dos oídos y solo una boca. Esto para el buen entendedor significa que debemos escuchar más de lo que hablamos, sobre todo cuando somos facilitadores, y si escuchamos correctamente; podremos reflejar correctamente lo que nos dijo el facilitado y así lo ayudaremos mejor. Dicho de otra manera, si el facilitador nos espejea bien es porque casi nos está parafraseando y estamos captando que nos está escuchando con atención, y eso nos gusta, porque a todos nos gusta sentirnos escuchados, pero también hace que nosotros mismos nos pongamos atención real a nosotros mismos, ayudando así a que nosotros mismos resolvamos nuestra problemática.

No hay comentarios:

Publicar un comentario